Mantener el buen estado de una llanta no es solo cuestión de ponerle aire, calibrarla y cambiarla después de cierto tiempo. Hay algunas medidas que se deben tener en cuenta para su óptimo rendimiento que dan como resultado la máxima seguridad en la conducción del vehículo. Goodyear presenta a continuación, el decálogo de definiciones que debe tener en cuanta al momento de cambiar, comprar o evaluar una llanta:

Ø Bamboleo: es la oscilación de las llantas de un lado para el otro. esto se presenta por distintos factores, por ejemplo, mal balanceo de las llantas o llantas dobladas. Siempre debe estar atento a este fenómeno y acudir al centro de servicios más cercano.

Ø Comodidad: no tiene que ver con el confort de los pasajeros; es la capacidad de la llanta de absorber los impactos de los baches u otras superficies irregulares. Se debe estar atento a esto para saber si la llanta tiene adecuada comodidad, de no ser así se puede poner en peligro la estabilidad del vehículo y aumentar el riesgo de accidente.

Ø Pestaña: es la sección de la llanta que se asienta en el rin. Está compuesto por alambres de acero reforzados por cuerdas que mantienen la llanta de forma sostenida contra el rin.

Ø Índice de carga: es un número asignado que corresponde al peso máximo que esta puede soportar cuando se infla correctamente. Las llantas de las camionetas utilitarias (LT) tienen dos índices de carga en el costado, a diferencia de las llantas para pasajeros que solo tienen uno. Esto se debe a que los vehículos utilitarios suelen usarse en modelos con ruedas traseras dobles.

Ø Resistencia al aquaplaneo: es la capacidad de una llanta para evacuar agua y conservar su adherencia cuando rueda sobre una superficie mojada. Es importante tener en cuenta este dato al comprar una llanta, porque al conducir con lluvia o sobre superficie mojada, el producto debe tener esta capacidad para evitar deslizamientos y aumentar la capacidad de frenado.

Ø Llanta RunOnFlat: es la llanta desarrollada con tecnología Run on Flat, que permite seguir conduciendo después de un pinchazo o reventón durante 80 kilómetros a una velocidad máxima de 80 km/h. Resulta vital pues dará tiempo al conductor de llegar a un centro de servicio o a un lugar de destino,

Ø PSI: es la abreviatura utilizada para referirse a libras por pulgada. Es la unidad que maneja el sector automotor para estandarizar la presión de las llantas.

Ø Resistencia al rodamiento: consiste en la facilidad con la que una llanta rueda por una superficie y está directamente asociada al consumo de combustible. Si una llanta está fallando hay más resistencia al rodamiento y mayor consumo de gasolina.

Ø Ruido: el ruido externo que genera una llanta contribuye a la contaminación acústica del entorno circundante. Las llantas que generan un nivel de ruido interno bajo hacen que el interior del vehículo sea más silencioso y de igual manera contribuyen al medioambiente.

Ø Subviraje: tiene que ver con la maniobrabilidad donde las llantas delanteras patinan como resultado a que estas recorren un ángulo de deslizamiento más grande que el de las llantas traseras.

Tener conocimiento sobre estos conceptos le ayudará a entender sobre si una llanta es adecuada para su vehículo, si son aptas para su estilo de conducción y, en general, si se ajusta a las necesidades que estamos buscando.