Es claro que la brecha de género es cada vez más corta no sólo en números, sino en temas de poder, toma de decisiones, hábitos de consumo y, por supuesto, conducción. De acuerdo con el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), de las 14’479.920 licencias de conducción registradas, el 25.3% corresponde a mujeres.

Los vehículos han pasado a ser un elemento necesario para muchas mujeres que cumplen largas jornadas laborales o realizan actividades cotidianas como madres de familia y un inoportuno pinchazo puede entorpecer su día a día. Por ello, en el marco del Día Internacional de la Mujer, Bridgestone, líder mundial en la fabricación de llantas y otros productos diversificados, hace frente a la clásica pregunta: ¿pueden las mujeres cambiar fácilmente sus llantas? ¡Por supuesto que si! y a continuación presenta 10 sencillos pasos para realizar esta tarea:

1. Verificar que se cuente con todas las herramientas necesarias: llanta de refacción, topes (un trozo de madera o una piedra), llave de cruz, gato hidráulico y guantes (opcional).

2. Encender las luces de emergencia, orillarse y detenerse en un lugar visible y seguro para cambiar la llanta. Una vez detenido se debe asegurar el vehículo con el freno de mano y colocar los triángulos reflejantes a unos 150 metros del auto.

3. Colocar un trozo de madera o una piedra que funcione como “tope” e impida el movimiento del vehículo. Nota: Si se va a cambiar la llanta trasera, este tope debe colocarse en justo detrás de la llanta delantera y viceversa; es decir, tras la rueda trasera para cambiar la frontal.

4. Aflojar las tuercas con ayuda de una llave de cruz mientras el vehículo se encuentra en el piso, girándolas en sentido contrario a las manecillas del reloj, pero SIN quitarlas por completo.

5. Fijar el gato y levantar el vehículo hasta tener la altura apropiada para realizar el cambio sin dificultad. Todo vehículo tiene una pieza pequeña por debajo del chasis cerca de la rueda donde se coloca el gato.

6. Desatornillar completamente y quitar las tuercas mientras el vehículo está levantado.

7. Desmontar la llanta dañada con mucho cuidado para guardarla en el baúl y ser reparada o desecharla adecuadamente.

8. Montar la llanta de repuesto considerando la posición y dirección correcta en la que debe colocarse. Una vez definida es necesario ajustar las tuercas hasta el tope, pero SIN apretarse.

9. Bajar el vehículo con ayuda del gato, para después apretar las tuercas lo más fuerte posible.

10. Para finalizar, basta retirar el gato hidráulico y guardar las herramientas para seguir en el camino.