Durante la 89ª versión del Salón Internacional del Automóvil en Ginebra, The Goodyear Tire & Rubber Company presentó su llanta concepto AERO que también sirve de hélice para los vehículos voladores autónomos del futuro, demostrando una vez más su compromiso con la innovación y tecnología, con el objetivo de exponer la visión de la marca respecto a las llantas inteligentes.

Asimismo develó el Golden Sahara II restaurado, un vehículo autónomo de los años 50 que fue équido con llantas Goodyear.

 

Goodyear AERO

Es una llanta dos en una diseñada para vehículos voladores autónomos del futuro. Este prototipo funcionaría como una llanta para conducir en la carretera y como una “hélice” para volar por el cielo.

“Durante más de 120 años, Goodyear ha perseguido obsesivamente las innovaciones e invenciones, asociándose con los pioneros que impulsan el cambio y el descubrimiento en el mundo del transporte,” dijo Chris Helsel, Director de Tecnología de Goodyear. “Con las compañías de movilidad que buscan en el cielo la respuesta a los desafíos del transporte urbano y la congestión, nuestro trabajo en arquitecturas y materiales avanzados para llantas nos llevó a imaginar una rueda que podría servir como una llanta tradicional en la carretera y como un sistema de propulsión en el cielo.”

El prototipo AERO incluye características innovadoras como:

Diseño multimodal: el AERO es un concepto multimodal de rotor de inclinación. Actuaría como un tren motriz para transferir y absorber fuerzas hacia y desde la carretera en una orientación tradicional y como un sistema de propulsión de avión para proporcionar una elevación en otra orientación. Aplicado a vehículos capaces de ello, el AERO les daría a los futuros pasajeros la libertad de moverse sin problemas de la carretera al cielo.

Estructura no neumática: los radios del prototipo proporcionarían soporte para aguantar el peso del vehículo o actuar como las aspas del ventilador para proporcionar elevación cuando la llanta esté inclinada. Esta exclusiva llanta sin aire utiliza una estructura no neumática que es lo suficientemente flexible como para amortiguar los golpes cuando se conduce en la carretera, y lo necesariamente fuerte como para girar a las altas velocidades necesarias para que los rotores creen una elevación vertical.

Propulsión magnética: el prototipo AERO utilizaría fuerza magnética para proporcionar propulsión sin fricción. Esto permitiría las altas velocidades de rotación requeridas para conducir el vehículo en el suelo y, cuando la rueda esté inclinada,  levantar un vehículo en el aire y propulsarlo hacia adelante.

• Detección óptica: el AERO utilizaría sensores de fibra óptica basados en la luz para monitorizar las condiciones de la carretera, el desgaste de las llantas y la integridad estructural del mismo.

Inteligencia artificial: el prototipo también incluiría un procesador de I.A. que combinaría la información de los sensores de la llanta con los datos de las comunicaciones de vehículo a vehículo y de vehículo a infraestructura. El procesador de I.A. analizaría estos flujos de datos para recomendar una acción determinada (permitir que un vehículo se adapte a un modo de vuelo o conducción) e identificar y resolver posibles problemas relacionados con los neumáticos antes de que ocurran.

Si bien el AERO es un diseño puramente conceptual, Goodyear está desarrollando algunas de sus tecnologías más importantes, como una estructura no neumática y capacidades inteligentes para las llantas, mientras que otras podrían convertirse en la base de nuevas ideas y productos para el futuro.

“Los prototipos de Goodyear pretenden provocar un debate sobre los neumáticos y las tecnologías de transporte para un nuevo ecosistema de movilidad,”concluyó Helsel.

Golden Sahara II:

Asimismo, el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra 2019 fue el escenario para presentar el Golden Sahara II restaurado en colaboración con Klairmont Kollections. Se trata de un automóvil icónico de los años 50 y 60 que se hizo a medida y fue uno de los primeros prototipos de vehículos autónomos de la historia. Además fue equipado entonces con unas novedosas llantas transparentes que se iluminaban, desarrollados a medida por Goodyear.

Los años 50 y 60 fueron un período de intensa innovación para Goodyear donde fueron con pioneros de la movilidad, desde la exploración lunar hasta los récords de velocidad en tierra.  La colaboración de Goodyear en el proyecto Golden Sahara II fue el primer paso para dar forma al futuro de la movilidad autónoma.

Desarrollado por Jim Street y el legendario diseñador de vehículos  personalizados George Barris, el Golden Sahara II fue una plataforma para probar nuevos sistemas electrónicos. Presentaba un sistema de control con una palanca de control inspirada en los aviones para la aceleración, el frenado y la dirección, y un sistema de frenado automático que utilizaba sensores para detectar objetos potenciales en la trayectoria del automóvil.

 

Las llantas del automóvil fueron desarrollados por Goodyear utilizando Neothane, una forma translúcida de caucho sintético, y contenían iluminación interna, lo que les permitía brillar. Esto formó parte de una investigación más amplia realizada por Goodyear sobre la viabilidad de desarrollar neumáticos que pudiesen ayudar a mejorar la visibilidad en condiciones climáticas adversas o estar conectados con el vehículo para que se encendiesen cuando un conductor pisaba los frenos.

“El Golden Sahara II es un vehículo único y parte de la historia del automovilismo estadounidense” dijo Larry Klairmont, fundador y propietario de Klairmont Kollections, un museo de 300 vehículos clásicos y hechos a medida en Chicago, Illinois. “Mi equipo y yo estamos orgullosos de habernos asociado con Goodyear para que este icónico vehículo vuelva a la vida en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra 2019”.