El sentido más importante en la tarea de conducir un vehículo es la vista porque, es a través de esta, que el conductor puede guiar por la senda correcta y advertir señales de tránsito y peligros que aparezcan.

Bosch, líder mundial en autopartes y sistemas de iluminación automotriz, investiga desde principios del siglo pasado (1913) los factores que desde el sentido de la vista influyen en la conducción segura para así desarrollar sistemas de iluminación confiables. Es a través de estas investigaciones que ha determinado los siguientes como los factores que más influyen en una conducción segura:

El medio ambiente. Una buena iluminación de las vías es clave al conducir en horas de la noche. Esto mejora la visibilidad y reduce notablemente la fatiga visual. En condiciones de lluvia o niebla es importante tener los bombillos adecuados para este tipo de clima: unos bombillos de luz blanca (más de 3.600° K) no son los adecuados, ya que la luz blanca tiende a difractarse en las partículas de agua presentes en el aire y por lo tanto no va a prestar la función de antiniebla.

La vista y la fatiga. Estudios han comprobado que el tiempo máximo ininterrumpido de conducción para una persona debería ser de 5 horas durante el día y 4 horas durante la noche, luego de lo cual debería tomar un descanso de 15 minutos (mínimo) para reanudar la conducción. Una persona con una capacidad visual del 100% en condiciones de luz verá reducida su capacidad visual al 70% en la noche, por lo que requerirá de un mayor esfuerzo visual y por ende su vista tenderá a fatigarse más rápido.

Parabrisas y gafas. El ojo humano requiere de tan solo un fotón para poder distinguir las figuras de su entorno, aunque los conos y bastones demoran varios minutos para adaptarse completamente a condiciones de poca luminosidad o de luminosidad excesiva. Las gafas sin tintar con graduación, atenúan en un 10% los rayos luminosos que las atraviesan, disminuyendo en una mínima medida el encandilamiento. Antiguamente los parabrisas de los autos eran menos inclinados que los de los vehículos modernos. El cambio sucedió porque se comprobó que los parabrisas más inclinados y ligeramente tintados pueden llegar a atenuar en un 70% los rayos luminosos, reduciendo notablemente el encandilamiento del conductor.

La tensión disponible. Los bombillos para automóviles regularmente vienen para dos tipos de tensión: 12 Voltios o 24 Voltios, dependiendo del automóvil. La intensidad luminosa de estos bombillos puede verse seriamente disminuida (hasta un 28%) cuando el circuito eléctrico pierde voltaje, sea por un cableado defectuoso o cualquier otro factor.

El reglaje. Unos bombillos de excelente calidad y alta intensidad lumínica no sirven de nada si no se encuentran perfectamente alineados para cumplir a cabalidad su función. En los bombillos de faros el haz de luz debe estar dirigido hacia el suelo, con el fin de evitar el encandilamiento de otros conductores o la falta de alcance suficiente para una buena visibilidad del conductor. Con una desviación de dos grados el haz de luz puede provocar que el conductor que circula en sentido contrario perciba una luminancia 10 veces superior (deslumbramiento o encandilamiento), y si la desviación es hacia abajo la zona de visibilidad se puede ver reducida hasta 35 metros.

El deslumbramiento. El ojo humano después de ser encandilado por una luz de cruce de un vehículo tarda 3,6 segundos en recuperar la visión normal. Ahora bien, cuando se trata de encandilamiento por una luz de faros, puede tardar hasta 5 segundos en recuperar la visión normal. Este tiempo de recuperación del ojo humano es crucial en conducción, puesto que afecta la agilidad de respuesta del conductor frente a algún estímulo.

El ensuciamiento. Es muy importante mantener los faros limpios para una adecuada visibilidad en carretera. Unos faros sucios pierden hasta 25% de la intensidad luminosa, haciendo que el conductor tenga un retraso en la percepción real de objetos en la vía y suscitando un peligro inminente al realizar una maniobra evasiva.

La velocidad. Es bien sabido que el tiempo que le toma a un conductor reaccionar frente a un estímulo es en promedio de 0,75 segundos. A una velocidad de 40 km/h la distancia mínima de reacción es de 11 metros. A mayor velocidad el conductor requerirá de una mayor distancia de reacción: para una velocidad de 100 km/h, el conductor requerirá de una distancia de reacción mínimo de 27 metros. Para evitar accidentes en las vías siempre es recomendable conservar una velocidad y distancia prudentes al vehículo más próximo.

Los anteriores factores pueden contrarrestarse con las siguientes acciones:

  • Realizar la limpieza del sistema de faros.
  • Mantener una iluminación adecuada de la calzada.
  • Amplia iluminación lateral
  • Revisar el cableado del vehículo para detectar pérdidas de tensión.
  • Utilizar bombillos que ofrezcan buena profundidad de iluminación.
  • Cambio de los bombillos de faros en pares.
  • Alineación de luces anual.
  • Cambio de los bombillos de faros máximo cada dos años así no se fundan, ya que al pasar de dos años han perdido el 50% del gas y por lo tanto de su capacidad lumínica.

En lo que respecta a Bosch, Innovateq ofrece en Colombia sistemas de iluminación que se adaptan a las condiciones y necesidades de cada conductor. El portafolio se compone de una amplia variedad de bombillos auxiliares y de luces traseras, para cubrir todas las necesidades del parque vehicular colombiano.