Con una extensión de 2.4 kilómetros, Red Bull Devotos de Monserrate será la carrera con la que Colombia espera entrar nuevamente a los World Guinness Records por ser el certamen de MTB Downhill más largo del mundo.

El sendero peatonal del mítico y emblemático cerro de Monserrate contará con múltiples curvas cerradas, varios peraltes, saltos y un descenso de más de 1.000 escalones, en los que se medirán 40 riders en dos categorías de los cuales solo 20 tendrán la oportunidad de disputar la final.

Ya están confirmados para participar los mejores riders del mundo entre los que destacan el checo Tomas Slavik, ganador en múltiples ocasiones de Red Bull Valparaíso Cerro Abajo en Chile, y el colombiano Marcelo Gutiérrez, ganador de la última versión del Downhill Urbano de Manizales. Además, estarán otras figuras como Carson Storch de Estados Unidos,  Pedro Ferreira de Chile, Adrien Loron de Francia y otras nacionalidades como Ecuador, Brasil, México y España.

A participant competes in Red Bull Monserrate Devotees in Bogota, Colombia, on May 11, 2012.

Este año las figuras en la categoría Élite esperan parar los cronómetros cerca a los cuatro minutos de descenso y los asistentes podrán ver, de manera gratuita, los recorridos de los riders desde el parqueadero de Monserrate a partir de las 9:30 a.m. en las rondas clasificatorias.

Bootcamp Este año Red Bull Devotos de Monserrate contará con un bootcamp liderado por Marcelo Gutiérrez en el que los participantes de la categoría Open recibirán de primera mano un entrenamiento para enfrentarse a una de las carreras de MTB Downhill más exigentes del mundo.  38 personas se inscribieron, pero solo 10 se unirán a los profesionales el 16 de febrero en Bogotá.
Entre montañas Entre agosto y octubre del 2018, Red Bull de la mano de su atleta Marcelo Gutiérrez, transformaron cuatro trochas que ahora son pistas para practicar mountain bike downhill cerca a Manizales. Las zonas de La Florida y la Quebrada de Vélez fueron algunas de las escogidas por sus montañas inclinadas llenas de trochas y cafetales para llevar a cabo este trabajo que contó con la participación de un equipo de 22 personas y que respetó las normas de la IMBA (International Mountain Bike Assosiation) en las que además se conserva todo el paisaje natural.