Volvo Cars, la firma sueca de vehículos Premium, participó en la reunión de alianzas oceánicas del G7, uno de los encuentros ambientales más importantes del mundo. Volvo Cars fue el único fabricante de automóviles invitado a la cumbre del G7, lo que subraya la posición de la empresa como líder de la industria en temas de sostenibilidad.

La cumbre en Halifax, Canadá, reunió a gobiernos, empresas y ONG. Volvo Cars aprueba y respalda explícitamente la Carta de Plásticos Oceánicos del G7 y presentó en detalle su propio programa de sostenibilidad, incluida su reciente visión acerca de los plásticos, cuyo objetivo es incrementar sustancialmente la cantidad de material reciclado en la producción de sus automóviles nuevos.

Volvo Cars tiene uno de los programas de sostenibilidad más ambiciosos en la industria automotriz; su objetivo es reducir y minimizar su impacto ambiental general. Un elemento importante en esta estrategia es reducir la contaminación por plásticos y trabajar en el uso de más materiales reciclados en sus automóviles.

La Carta del G7 compromete a los gobiernos a tomar medidas concretas y ambiciosas para abordar el problema mundial de la contaminación de los plásticos en los océanos, la promoción del uso de plásticos reciclados y la reducción de la contaminación por plásticos en sus respectivas sociedades. Volvo Cars es el primer y único fabricante de vehículos en respaldar esta Carta.

“Nuestro enfoque general hacia la sostenibilidad apoya activamente la Carta de los Plásticos Oceánicos del G7, por ello nuestro respaldo al estatuto es una extensión natural de ese enfoque”, dijo Maria Hemberg, vicepresidenta senior del grupo legal, asesora general y presidenta de la Junta de Sostenibilidad de Volvo Cars.

A principios de este año la compañía anunció que para 2025, su objetivo a alcanzar es que, al menos el 25% de los plásticos utilizados en cada automóvil recién lanzado corresponda a material reciclado. Para demostrar la viabilidad de esta ambición, Volvo Cars construyó una versión especial de su camioneta XC60 T8, híbrida enchufable, comprobando que una mayor cantidad de material reciclado puede ser incorporado en sus vehículos sin comprometer la seguridad o la calidad. La discusión previa en torno al uso de plásticos, con proveedores importantes, también generó respuestas positivas.

La edición más reciente de la competencia de vela Volvo Ocean Race, se centró en el tema de la contaminación de los plásticos en los océanos. Este enfoque se reflejó en la financiación, por parte de Volvo Cars, de investigaciones en salud marina, así como en exitosos eventos de limpieza de playas en todo el mundo, en los que participaron miles de empleados de la compañía automotriz.

En sus oficinas, Volvo Cars también se ha comprometido con la reducción de la contaminación por plásticos. La empresa está en el proceso de eliminar los plásticos desechables de todas sus oficinas, comedores y eventos en todo el mundo para el 2019. Cada año, el programa reemplaza cerca de 20 millones de artículos desechables como tazas, contenedores de alimentos y cubiertos con alternativas más sostenibles, incluyendo productos biodegradables hechos de papel, pulpa y madera.

Volvo Cars también se comprometió a reducir el impacto ambiental de sus operaciones y productos. En 2017, la compañía anunció su compromiso, líder en la industria, para electrificar todos los nuevos vehículos Volvo lanzados después de 2019. Recientemente, Volvo Cars reforzó esta estrategia, planteándose como objetivo que los automóviles completamente eléctricos representen el 50% de sus ventas mundiales a mediados de la próxima década.

Volvo Cars también apunta a tener operaciones de fabricación climáticamente neutras para 2025. En enero de este año, la planta de Skövde, Suecia, se convirtió en su primera instalación de impacto climático neutral.